jueves, 10 de octubre de 2013

Capítulo 22



Como llevaba apuntando desde que había amanecido, iba a llover. Y así era. En cuanto eché a andar hacia el Inferno una tormenta despiadada rompió con toda la tranquilidad —que yo no tenía. Hacía alrededor de diez minutos que llevaba caminando y aún me quedaba una buena caminata… Pero por alguna razón, confiaba en que Zayn no me dejara ir andando hacia el Inferno y viniera a por mí a mitad de camino. Aunque yo no se lo hubiese dicho, sabía que él lo haría. Confiaba en él.

El agua continuaba cayendo de par en par. No hacía daño, pero si me dio frío. Tomé una bocanada de aire, sintiendo como mi aliento formaba una espesa nube de color blanco tenue en al aire por el helor.

Como si el destino hubiese querido darme la razón, un Jeep Commander negro aparcó a mi lado, derrapando y haciendo que las yantas chirriaran contra el asfalto. Las ruedas se quedaron marcadas y una humareda apareció tras aquel derrape. Zayn cerró la puerta de un portazo y tras varias zancadas me abrazó. Sin dudarlo, rodeé su cintura y lo atraje más hacia mí, escondiendo mi rostro en su pecho. Sus manos ocuparon parte de mi cráneo y las pegó más a su pecho.

     Estoy aquí. Tranquila. No va a pasar nada. —dijo y por primera vez me sentí segura— Vamos al coche, anda.

Sin decir nada, me dejé llevar y entré por la puerta del copiloto. Él bordeó el auto y se sentó frente al volante. No arrancó y se quedó mirándome. Callado. Sin decir palabra alguna.

     ¿Qué ha pasado?

No lo miraba. Temía que fuera otra imaginación de las mías. Temblé por un momento, y de nuevo, un par de lágrimas se deslizaron por mis mejillas. Su voz volvió a llamarme y de inmediato lo miré. Necesitándolo. Me daba igual que fuera una imaginación mía. Solo quería verlo.

     ¿Podemos ir a tu casa? —pedí, con la voz entre cortada. Él se quedó mirándome, serio y pude ver en sus ojos una chispa de lástima. Aquello me enfadó y agaché la cabeza, empezando a llorar otra vez— ¿Qué pasa con tu casa?
     Pasa que si te llevo a mi casa temo que no te dejaría ir de ella.

Sonrió y yo hice lo mismo

     ¿Si te llevo a mi casa me contarás lo que ha pasado?

Su tono de voz empleado fue dulce. Acogedor. Asentí con lentitud, quitándome las lágrimas de mi rostro y cuando alcé la cabeza, encontré su rostro a escasos centímetros del mío. Tan escasos que creí desmayarme. Mi corazón dio un vuelco.

     Estás a salvo conmigo… —soltó y colocó una de sus manos en mi rostro, acariciando mi piel mojada y fría. Rozó con su dedo pulgar mi labio inferior y lo trazó. Su tacto me produjo electricidad pero no me moví— No va a pasarte nada mientras yo esté contigo, ¿Vale? No voy a permitirlo.

Dicho aquello, hundió su mano en mi cabello y me atrajo hacia él, haciendo que mi rostro se hundiera en su pecho y así volver a abrazarme. Su olor a menta me acogió y sin pensarlo hice el mismo movimiento de antes. Pasé mis brazos por su cintura, a pesar de estar en una posición incómoda y lo abracé.

_

El Jeep Commander quedó aparcado a el parking vacío del parque de atracciones Delphic.

     ¿Qué hacemos aquí? —pregunté.
     Dijiste que querías venir a mi casa, ¿no?

Fruncí el ceño, un tanto confusa pero no pregunté. Simplemente lo seguí con la mirada. Lo seguí hasta las puertas y éste las saltó ágilmente. Segundos después me abrió la puerta para que yo no tuviera que saltar, y pasé.  Zayn continuó caminando y se paró frente a una desvencijada caseta de mantenimiento que se encontraba al lado de la montaña rusa el Arcángel.

Aquello me hizo tener un claro escalofrío pero tomé una gran bocanada de aire y confié.
     ¿Qué hay en la caseta? —pregunté, mirándola por fuera.
     Mi casa.

Mi ceño volvió a fruncirse. Se ve que tenía mucho sentido del humor.

     Oye, hablo en serio. —solté.
     Ya. Y yo. —se rió.

Una vez entramos eché un vistazo a todo. Era completamente oscuro, sin ventanas si quiera. Cuando cerró la puerta tras de mí, todo oscureció por completo y a penas se veía nada, pero escuché el sonido de una puerta abrirse bajo mis pies.

     Dame la mano. —pidió. Sin pensármelo, se la di pero parecía estar más abajo que yo. Me cogió de la cintura y me bajó hacia un espacio más abajo del que se encontraba situado la caseta. Permanecimos frente a frente en la oscuridad y podía sentir su aliento chocar contra mi rostro. Se encontraba callado.
     ¿Adónde me llevas?
     Bajo el parque hay un laberinto de túneles, uno encima de otro. Hace muchos años, unos seres sobrenaturales llamados Ángeles Caídos no les gustaba mezclarse con los humanos. Bueno, más bien, no se mezclaban con ellos. —en ese instante solté su mano y di un paso hacia atrás. Había dicho las palabras que había estado invadiendo mis pesadillas en los últimos días. Me miró en la oscuridad y volvió a coger mi mano nuevamente. Nos adentramos en el túnel—Bueno… decían que los ángeles caídos planificaban las ciudades bajo tierra y más tarde construyeron el Delphic encima de su ciudad para así ocultarla.
     ¿Y qué tiene que ver eso contigo? —pregunté, con miedo.

Le escuché reírse.

No me contestó pero me cogió por el codo y continuamos bajando cuesta abajo por los túneles del Delphic. Segundos después, al fin, Zayn se detuvo, abrió una puerta y cogió una cerilla del suelo. La cual prendió.

     Bienvenida a mi casa.

Cada vez tenía más claro que toda aquella historia que me había contado no era una leyenda y que era una forma sutil de decirme lo que él era. O por lo menos, con lo que él estaba aparentado. Nos encontrábamos ante la entrada de un vestíbulo de granito negro que daba a una inmensa habitación, también de granito negro. El suelo estaba cubierto de alfombras de seda en tonos azul marino, gris y negro. Los muebles eran escasos, pero las piezas seleccionadas por Zayn eran elegantes y modernas, de líneas puras y muy artísticas.

     Vaya… —dije, sorprendida.
     No traigo a casi nadie aquí. No quiero compartirlo con todo el mundo, me agrada la intimidad.
     Se nota… —sonreí. Eché un vistazo en torno al estudio parecido a una caverna. Iluminados por la luz de la vela, los sueños y las paredes de granito resplandecían como diamantes.

Zayn encendió más velas.

     La cocina está a la izquierda. —dijo— el dormitorio en la parte de atrás.

Le lancé una mirada coqueta por encima del hombro.

     ¿Estás flirteando conmigo, Zayn? —él se limitó a mirarme, con ojos oscuros pero llenos de deseo. Lo pude leer en ellos— Empiezo a pensar que lo único que quieres es distraerme… Para vete tú a saber qué hacer conmigo. —me apoyé sobre un mueble— Debajo de la verdadera civilización. Solos… —proseguí— El crimen perfecto. ¿No?

Zayn se dejó caer en el sofá de cuero que adornaba su salón y extendió los brazos sobre el respaldo.

     En esta habitación, yo no soy la distracción. —me miró de arriba abajo— Y el crimen tampoco. Menudas piernas.
     Oh, ¿entonces cuál es la distracción?

Noté que me devoraba con la mirada mientras yo recorría la habitación; me examinaba de pies a cabeza y un ardor me recorrió. Un beso hubiera sido menos excitante que lo que estaba experimentando ahora.
Tras el incómodo ardor que si mirada me producía, decidí contemplar un par de cuadros y me detuve en un óleo de colores intensos.

     La caída de los ángeles rebeldes —me informó— Los ángeles celestiales desalojaron a los ángeles rebeldes con violencia. De forma que, los ángeles que son desalojados, están condenados a vivir el resto de sus vidas en el infierno. Y en el cielo, los buenos. El arcángel San Miguel —se levantó y se puso cerca de mí, señalando hacia una de las figuras— expulsó del cielo a los ángeles que se levantaron contra Dios. —me miró— Eres consciente del efecto que tienes sobre mí, ¿no?
     Me estás tomando el pelo.
     Es verdad que disfruto mucho tomándote el pelo, pero hay cosas acerca de las que jamás bromeo. —dijo, y volvió a mirarme de una forma un tanto intensa.

Aquella mirada me informó de más cosas de las que yo quería saber pero de las que él se había limitado a decirme. Él era un ángel caído. Todo encajaba y… si le comunicaba lo que yo sabía sobre él había dos opciones. Una, que se riera de mí. Dos, que aceptara lo dicho.

     Sé que eres un ángel caído. —continuó serio, sin apartar su mirada de la mía— Sé que obligas a los Nefilims a jurar lealtad y luego posees el cuerpo de tu vasallo durante el  Jeshván.
     ¿Qué más sabes? —preguntó.
     Que estás del lado del diablo. —alcé mi mentón y lo miré— Y que esas cicatrices que te cruzan la espalda no son una pelea callejera. Que son las cicatrices que dejaron los arcángeles al arrancarte las alas. Jèrome es uno de los tuyos. Vi sus cicatrices en el partido de fútbol de ayer.

Hizo una mueca de disgusto y se llevó la mano al mentón, acariciando su escasa barba de tres días. Me miró.

     ¿Desde cuándo lo sabes?
     Desde que decidí buscar el por qué de las cicatrices en google. —se rió— No te rías. Google es muy válido para este tipo de cosas.
     No te digo que no. —me miró sonriente, cruzándose de brazos.
     Posees cuerpos. Humanos también. —lo miré— ¿Quieres poseer el mío?
     Hay muchas cosas que tengo en mente para hacerle a tu cuerpo… —me hizo un escáner— pero no me interesa poseerlo. No de la manera en la que lo estás pensando.
     Entonces… ¿No lo niegas? ¿Eres un ángel caído?
     Terrorífico, ¿no?
     Espeluznante. —sonrió de oreja a oreja.
     Entonces no sé por qué no has salido corriendo todavía. —señaló con su cabeza la puerta.
     Porque confío en ti.

Aquello le incomodó y parpadeó un par de veces.

     No quieres hacerme daño… —murmuré y me acerqué a él— Porque sientes algo por mí… —esta vez mi tonó fue más bajito— ¿O no? —busqué su mirada.

En cuanto la encontré, observé como su rostro avanzó con lentitud hacia el mío y segundos después, Zayn me cogió de la barbilla y me besó. Un beso cálido, el cual me hizo sentir un escalofrío que me recorrió sin miedo alguno. Él tenía el pelo mojado a causa de la lluvia, al igual que yo. Sin dudarlo, rodeé su cuello con mis brazos y me puse de puntillas, entreabriendo mis labios para capturar mejor los suyos, haciendo que nuestros labios se amoldaran a la perfección. Era un beso fugaz. Un beso devorador. Sentía hambre. Y lo necesitaba. A juzgar por cómo sus labios se movían sobre los míos, supe enseguida que a él le pasaba lo mismo. Los brazos de Zayn me envolvieron y me sostuvieron con una intensidad que me hizo desear fundirme más profundamente con él.

Noté como su boca sonreía sobre la mía durante un par de segundos y más tarde, de un impulso, rodeé su cintura con mis piernas. Sus manos se mantuvieron firmes en mi trasero y me estampó con suavidad contra una de las paredes, sintiendo como nuestros cuerpos se restregaban el uno con el otro. Llevé una de mis manos hacia su mandíbula, y separé su rostro del mío para dejar de besarnos. Sonreí y me deshice de mi camiseta en aquel instante, dejándola tirada vete tú a saber dónde.

No sabía por qué, pero el hecho de que él fuera de la plebe del diablo, a pesar de ser terrorífico, me hizo desearlo todavía más. Quererlo más. Amarlo más. Sí. Estaba segura de que lo amaba. De que mis sentimientos iban más allá del deseo. Persuasión o atracción. Estaba enamorada. Y estaba enamorada del mismísimo diablo. De la razón por la cual la gente huía… Yo, sin embargo, no huía, me acercaba más a él.

Su cuerpo quemaba contra el mío, como el mismísimo infierno y sentí el roce de sus manos en mi espalda desnuda, como contorneaban mi figura con clase y elegancia. Sin resultar desesperado, lo cual me hacía resultarlo más excitante. Una de sus manos se hundió en mi cabello largo y lacio y segundos después, sentí como me recostaba sobre el colchón de lo que seguramente sería su dormitorio.

Me separé de él un momento y se deshizo de su camiseta cogiéndola por el cuello de ésta. Pude ver su torso moreno y como el tatuaje de unas alas adornaban su pecho. Acaricié su abdomen con mis manos. Suavemente, sin prisa y pude sentir los latidos de su corazón bajo mis manos. Él buscó con sus manos las mías y entrelazó sus dedos con los de mis manos. Deslizó mis brazos por al colchón, poniéndolos sobre mi cabeza y ahora bajó sus besos por mi cuello, dejando leves caricias con su nariz. Su pelo rozaba mi mentón y me hizo sonreír ante aquella acción. Más tarde, bajó sus besos por mi escote y acarició la zona de mi estómago con la nariz, trazando una línea imaginaría… pero paró de lleno cuando se encontró con la tela vaquera de mis tejanos.

Segundos después, me deshice de ellos, quedando únicamente en ropa interior. Por alguna razón, dejé la vergüenza de lado y solo me limité a sentir sus labios contra los míos. Cómo el roce de su lengua hacía tan exquisita aquella acción. Cómo la suavidad de sus suaves labios se topaba con los míos en cada movimiento. Cómo sus manos trazaban mi cuerpo. Cada una de sus caricias era una poesía… Una poesía que me hacía quererla más. Mis manos se encontraban movilizadas por las suyas, entrelazadas con sus dedos.

Sus ojos negros me inspeccionaron. Su respiración agitada, mezclándose con la mía, me hizo abrir los ojos y mirarlo a los mismos. Llevé una de mis manos, sujetas por la suya, hacia su rostro, y acaricié su mentón con suavidad, observando su cara.

     ¿Estás segura de esto? —preguntó. Sus labios rozaron los míos y me volví loca.
     ¿Qué harías si te dijera que es lo que más quiero y lo que más llevo esperando durante toda mi vida?

Sus ojos me contemplaron con cierta esperanza.

     Eres mía… —susurró— Esta noche solo somos tú y yo, Ángel. Y nada ni nadie podrá con ello.

No supe exactamente por qué lo dijo pero juntó su frente con la mía, cerrando los ojos y rozando sus largas pestañas contra mis ojos, lo que me hizo cerrarlos al instante. Segundos después, sentí cómo entraba en mí de una forma lenta y especial. Mi espalda se arqueó con suavidad sobre el colchón y su cuerpo y gemí contra sus labios entre abiertos. Éste continuó con los movimientos pero me besó, haciendo que mis gemidos se ahogaran en sus labios. Como si sólo fuésemos uno. Y así sucedió.

Nos fundimos en uno. 

11 comentarios:

  1. SARAAAAAAAAAA ME CAGO EN LA PUTA, TE LO JURO. Cómo haces estos capítulos, dios dios dios, el 22 ha podido conmigo es que omgggg afsdhuusdfhsd. Es que ya lo sabe todo y y y y confía en él y Zayn es tan tierno, o eso parece, y esa última frase, que me dan ganas de pegarte, "Esta noche solo somos tú y yo, Ángel", me cago en la puta santa, Sara, de verdad te lo digo, es que pffffff.
    Y no sé por qué pollas escribes tan bien, eres una zorra T_________________T. No sé si a esto le queda mucho o ya se acaba o si lo que sea, pero como sean todos así, válgame. Ya era hora de que fornicaran porque estábamos todos espectantes xdd
    @sheeransoul_

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  2. Me cago en to' madre mia que pedazo capitulazos, estoy flipando, estos dos capitulos a la vez, estoy flipando, me quedo sin palabras para describirlo :) me ha encantado todo, me quedo sin palabras no se que decir.
    sientete orgullosa de dejarme sin palabras jajajajaja
    SIGUIENTEEE
    @etxebe7

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  3. Holi Sara, vengo a decirte que soy muy retrasada y me he leído primero el capitulo 22 y claro JAJAJA no me cuadraba nada hasta que he leído el 21.
    Aparte de eso, decir que una vez más, me quiero casar y hacer de todo fgkgjdfj con Zayn. My god, el capítulo 22 ha sido intenso y aaaaay.. HELP. Y el 21 con lo de Thea... Que miedico.

    En fin, siguiente pronto, aunque por otro lado no quiero porque acabará pronto y y y :(

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  4. DIOOOOOOOOOOOOOOH' MÍO.
    Sara dios mío de mi vida, vaya dos capítulos, ayer mis amigas y yo fangirleamos mucho cuando los leímos, sí las he enganchado a tu novela.
    Cuando vi que eran dos capítulos en vez de uno, de verdad que me dio algo porque los necesita y y y y jdsfybhijksol puto Zayn y puto todo.
    Con lo de Thea casi lloro, y respecto a lo del capítulo 22... POR FIN, por una vez Hannah no les ha cortado el royo jajaja
    Siguiente please, después de esto no puedes dejarme sin capítulo mucho tiempo :3 - @TheVampsMari_

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  5. AAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH, estos dos capítulos han sido muy intensos, srsly. Vivo demasiado estas cosas, y con lo de Dorothea y lo de la clase de ballete casi me da un chungo, de verdad, me ha dado miedo pero ha estado muy bien omg. Y lo de la casa de Zayn, los ángeles, el diablo y todo esto, madre mía, esto es demasiado para mí, en serio. Y ME ENCANTAAAAAAAAAAAAAA. Y QUE LO HAN HECHO WIIIIIIIIIII QUÉ ADORABLES OKYA.
    SIGUIENTE. PRONTO, EH.
    {@SrtaVilla}

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  6. DIOS DIOS DIOS DIOS DIOS COMO ESCRIBES. MIS FEELS. TIA ERES INCREIBLE. ME ENCANTA. Soy @Mga_Maria pero, me puedes avisar en @suretofall, es que me he cambiado el user :) xxxx.

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  7. DIOOOOSSS. OMGGG. Lo de Dorothea da miedo. EL CAPITULO 22,BENDITO SEA. ayyy. Necesito pronto el siguiente aknfhabfh.
    @mylittleblonde :)

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  8. NO SOY CAPAZ DE ESCRIBIR NADA COHERENTE EN ESTE MOMENTO. Yo es que me iba a leer Hush Hush ahora pero descrubrí tu novela ayer y no sé que hacer así que me lo voy a empezar mañana QUE YO QUE SÉ POR QUÉ ESCRIBES TAN PERFECTO ACHO.
    Estoy descolocada *_*
    @itsheltommo

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  9. Aaaaah Joodeeerrre Saraa ttiaaa, cagoo en ttóh, NO ME DEJES ASÍ PUTAAA, ahahaha noo, kidding xd
    Esque tía no te imaginas lo sumamente perfecta qque es tu novela tte lo prometo!!!!! Y como yo soy de esas que cuando leen se sumerjen x completo en la histora pues Ya te puedes imaginaaar *0* Me has dejaao PETRIFICADA con esttos 2 ultimos capiituloos "!!! Y como aya te he dicho, NI SE TE OCURRA TRDAR/ dEJAR DE ESCRIBIR la noovelaa t matooo !!! Hahahagaga ;) Hija,que me ienes enganchá :D !!!

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  10. Aaaaah Joodeeerrre Saraa ttiaaa, cagoo en ttóh, NO ME DEJES ASÍ PUTAAA, ahahaha noo, kidding xd
    Esque tía no te imaginas lo sumamente perfecta qque es tu novela tte lo prometo!!!!! Y como yo soy de esas que cuando leen se sumerjen x completo en la histora pues Ya te puedes imaginaaar *0* Me has dejaao PETRIFICADA con esttos 2 ultimos capiituloos "!!! Y como aya te he dicho, NI SE TE OCURRA TRDAR/ dEJAR DE ESCRIBIR la noovelaa t matooo !!! Hahahagaga ;) Hija,que me ienes enganchá :D !!!

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